lunes, 30 de julio de 2007

PERGAMINO DEL TESTIGO FIEL, parte 3...JUDAS ISCARIOTH Y ESU JESUS EMMANUEL SANANDA...!!!!

GOD / ATON / ALLAH.

Atentamente,


Dr. Clever Sánchez

REV EL C, el REVelador de EL y la Creación.
YO SOY AHKNATON REV EL C 999.
PRESIDENTE y CEO del MOVIMIENTO MUNDIAL FÉNIX de la FEDERACIÓN del MUNDO.
Embajador de la Era de la Luz y de la Segunda Venida de Cristo al Mundo.
LA FEDERACIÓN DEL MUNDO.
EL MOVIMIENTO MUNDIAL FÉNIX DEL PARLAMENTO DEL MUNDO.
EL MOVIMIENTO FÉNIX DEL ECUADOR.
LA NUEVA DEMOCRACIA DEL ECUADOR Y EL MUNDO.

REGISTRO #3 ISCARIOTH/EMMANUEL SANANDA

LUNES, 7 DE AGOSTO, 1989 4:00 P.M. AÑO 2 DÍA 356

Judas aquí en la Luz con el brillante, Sananda. Sigamos, Dharma.

********************


MUCHAS CURACIONES


Cuando Emmanuel bajó de la montaña, muchas personas lo siguieron. Y miren, un leproso vino y se postró ante él a sus rodillas y le dijo, “Señor, si tú lo deseas, por favor limpiame.” Y Emmanuel tomó su mano y tocó la lepra y dijo: “Lo haré, limpiate.” Y pronto él estuvo completamente libre de lepra.

Entonces Emmanuel le dijo, “Asegurate de no decirle a nadie de esto, pero sigue andando y tú mismo muéstrate ante un sacerdote porque fuiste curado por medio del poder del espíritu y a través de la sabiduría del conocimiento.”

Emmanuel entonces se fue a Caperneum, donde un autócrata se aproximó a él con una solicitud diciendo, “Señor, mi sirviente descansa en casa con gota y está sufriendo terriblemente. Señor yo he escuchado de tu nueva enseñanza, y yo creo en tu sabiduría que dice que el espíritu del hombre puede hacer milagros por medio del conocimiento de la verdad.” Emmanuel le respondió a él, “Iré a donde está él y lo curaré.”

El autócrata respondió y habló, “Señor, yo no merezco que tú entres bajo mi techo, pero tan sólo di una palabra y mi sirviente estará bien.”

“Porque yo, también, soy capitán y soy un sujeto de autoridad. Yo tengo soldados bajo mi mando, y cuando digo a uno de ellos: ‘¡Alejate!’ Él se aleja, y a otro: ‘¡Ven!’, y él viene, y a mi sirviente: ‘Has esto’, y él lo hace.”

Cuando Emmanuel escuchó eso, él se sorprendió y dijo a los que lo seguían, “De verdad, les digo, yo nunca he encontrado tanta fe en alguno de Israel. Pero les digo, muchos vendrán del Oriente y del Poniente, del Sur y del Norte, y ellos entenderán mis enseñanzas y reconocerán su sabiduría en los conocimientos. Pero los hijos de Israel serán lanzados dentro de la oscuridad. Y ahí habrá lamentos y rechinidos de dientes. Las falsas enseñanzas de Israel traerán derramamientos de sangre a través de los milenios, porque la egoísta hambre de poder y la auto-glorificación de Israel traerán muerte y destrucción a lo largo y ancho de la tierra y en el mundo entero.

“Aléjense de las falsas enseñanzas del poder gobernante y de sus escribas, porque ellos sólo traen destrucción a las generaciones de las razas humanas. Israel cree por sí mismo ser la gente escogida; de ninguna manera, ya que ellos son más incontrolables e incrédulos que los inconscientes quienes carecen del secreto de las Leyes y actúan en ignorancia.

Nuevamente, Emmanuel le dijo al capitán, “Ve, y que sea como tú has creído.” El sirviente fue curado en esa misma hora.

Después Emmanuel fue a la casa de Pedro y vio que su suegra estaba en cama con una gran fiebre. Él tomó su mano y la fiebre se alejó instantáneamente. Ella se levantó de la cama y le presto sus servicios a él.

En la mañana muchos que estaban poseídos fueron llevados ante él y sacó a los espíritus del mal por medio de su palabra, e hizo que todos lo que estaban enfermos, se curaran, así las palabras que dijo el profeta Isaías se cumplirían, “Él trajo a nosotros una nueva enseñanza del conocimiento y tomo para él mismo nuestros debilitadores y sanó nuestros enfermos y achacosos.”

Después, mientras que nuevamente Emmanuel estaba por el río, vio mucha gente presionándolo y rodeándolo. Él pidió que lo llevaran a la otra orilla. Un escriba vino a él y dijo, “Maestro, yo te seguiré a donde tú vayas.” Emmanuel le dijo, “Los zorros tienen huecos y los pájaros bajo el cielo tienen nidos, pero yo no tengo nada firme donde pueda poner mi cabeza. Yo tengo la misión de predicar la sabiduría y el conocimiento y consecuentemente, yo soy un errante sin descanso a lo largo y ancho de los territorios.”

Otro de ellos le dijo, “Señor, permíteme irme y sepultar a mi padre quien recién murió.” Esto fue cuando ellos estaban por salir de la ciudad a un viaje. Pero Emmanuel le dijo, “Sígueme y deja que los muertos entierren a los muertos.”

Cuando ellos llegaban a la otra orilla cerca de la gente de Gardarene, dos que estaban endemoniados corrieron hacia él. Ellos salieron del lugar de los sepulcros, porque ellos eran tan peligrosos que nadie podía caminar donde ellos estuvieran pisando.

Miren, ellos gritaban y bramaban desde el interior, “Que es lo que tú quieres de nosotros hijo de Gabriel, el Hijo Celestial. ¿Has venido a torturarnos antes de que el tiempo llegue? Y los espíritus del interior de ellos le preguntaron, “Señor si nos sacas, dejanos ir dentro de la manada de puercos que están descansando sobre ese camino, porque no tenemos otro lugar a donde ir.”

Emmanuel exigió, “Vayan dentro de ellos”, y los espíritus malvados fueron dentro de los cerdos, y observen, la manada de puercos se arrojó violentamente dentro de las aguas del río y se ahogaron.

Los que cuidaban a los cerdos huyeron y fueron al pueblo y contaron todo lo que había pasado a los poseídos. Y observen, la población completa del pueblo fue a encontrar a Emmanuel. Y cuando ellos lo alcanzaron tenían mucho miedo y confusión y le pidieron a Emmanuel que se alejara de esa área.

En consecuencia, él subió a su bote, y se fueron nuevamente a su propio pueblo.

Ahí, ellos le llevaron a un hombre que tenia gota; él estaba sobre una cama. Cuando Emmanuel vio su fe, le habló al hombre con la gota, “Consuélate, porque tu fe en el poder de mi espíritu, y tu fe en mi enseñanza de la sabiduría, la cual es la enseñanza de la naturaleza y de La Creación, te ha ayudado.”

Emmanuel estaba muy cansado porque nunca estaba sólo para que él pudiera descansar su cuerpo; siempre las multitudes lo presionaban. Y no todos lo que venían tenían fe y venían a causar problemas.

Algunos de los escribas esparcían su discurso entre la gente, “Este hombre [blasfema] reniega de Dios y de nuestras sagradas enseñanzas.” Pero como Emmanuel entendió sus pensamientos, él dijo, “¿Por qué ustedes tienen esos ruines pensamientos contra su mejor conocimiento? ¿A pesar de eso, qué es más fácil, decir: Tu fe te ha ayudado, o decir, Levantate y camina? Pero, para que sepan ustedes que soy tan sólo como ustedes, pero sé en que manera usar el poder de mi espíritu por medio de mi conocimiento, por lo tanto, yo ordeno al hombre con la gota, “Levantate, recoge tu cama, y ve a casa” El hombre se levantó, recogió su cama y avanzó hacia su casa.

Cuando la gente vio eso, ellos se asustaron, y aclamaron la nueva enseñanza de Emmanuel que le daba tal poder a los hombres.


LA INVITACIÓN A MATEO


Mientras que Emmanuel se iba, él vio a un hombre en la oficina de impuestos, llamado Mateo, y le dijo, “¡Sígueme!” y Mateo se levantó y lo siguió.

Y sucedió cuando él se sentó en la mesa en su hogar, que muchos oficiales de impuestos y personas ignorantes y también a quienes estaban buscando la verdad, vinieron y se sentaron en la mesa con Emmanuel y sus discípulos.

Cuando los Fariseos vieron eso, ellos le dijeron a sus discípulos, “¿Por qué su maestro come con los oficiales de impuestos y con los ignorantes?” Emmanuel escuchó eso y respondió, “Quienes están sanos no necesitan un doctor, pero el enfermo sí, tampoco el conocedor necesita de las enseñanzas, pero el ignorante si, y quienes no fueron falsamente enseñados no requieren de las enseñanzas sino aquellos que se les enseñó lo falso. Ahora váyanse y dense cuenta de la falsedad de sus enseñanzas erróneas a fin de que no desorienten a la gente que está sedienta de la verdad.”

EN AYUNO

Algunos de los discípulos de Juan (el Bautista), vinieron hacia él y dijeron, “¿Señor, por qué nosotros ayunamos y los fariseos, tú y tus discípulos no lo hacen?”

Emmanuel les dijo, “¿Cómo pueden los ignorantes ayunar y sufrir mientras que se les enseña el conocimiento? ¿Cómo puede el maestro ayunar cuando él tiene que enseñar el conocimiento a los ignorantes? De verdad les digo, sus enseñanzas están equivocadas si ustedes ayunan de acuerdo a la ley de un culto.

El ayuno sirve sólo para la salud del cuerpo y la cultivación del espíritu. Nadie remienda un viejo vestido usando un viejo parche, porque el parche se caerá nuevamente del vestido y la rasgadura empeorará. Nadie pone un viejo vino en un saco de piel viejo, o se romperá el saco de piel y el vino se tirará. Pero si uno pone vino nuevo dentro de un saco de piel nueva ambos se conservarán.

MÁS CURACIONES

Y cuando él hablaba con ellos de esta manera, miren, uno de los jefes de la comunidad vino hacia él y cayó al suelo ante él diciendo, “Mi hija acaba de morir, pero por favor ven y pon tu mano sobre ella y ella vivirá.”

Emmanuel se levantó y sus discípulos lo siguieron, y observen, una mujer que había tenido una cosa de la sangre por doce años, caminó tras él y tocó la bastilla de su prenda de vestir. Ella se había dicho a sí misma, “Si tan sólo pudiera tocar su vestimenta, yo me curaría” Emmanuel giró y vio a la mujer y le dijo, “Consuélate, porque tu fe te ha ayudado” A partir de esa hora la mujer estuvo bien.

Cuando él llegó a la casa del jefe y vio al flautista y el gentío, él dijo, “Aléjense, porque la joven muchachita no está muerta, sino durmiendo” Y ellos se rieron de él con desprecio. Pero cuando la gente había sido expulsada de la casa, Emmanuel fue al interior y tocó a la jovencita en sus manos y dijo, “¡Yo te ordeno, levantate y camina!” La jovencita se levantó, se puso de pie, y caminó. La noticia corrió por toda la comarca.

Cuando Emmanuel se alejaba de ahí, un hombre ciego lo siguió y suplicó, “¡Oh Señor, hijo de la sabiduría y el conocimiento que sabe como usar el poder de tu espíritu, ten piedad de mí!” Mientras que Emmanuel se aproximaba a él le preguntó, “¿Tú crees que yo pueda hacer eso?” y él respondió, “Si, Señor.” Emmanuel tocó sus ojos y dijo, “Sea hecho de acuerdo a tu fe.” Sus ojos se abrieron y él pudo ver.

Emmanuel le advirtió que siguiera y que fuera cuidadoso de que nadie supiera lo que había sucedido. Pero el hombre siguió y esparció la noticia en el territorio completo.

Cuando ése se había ido, ellos le trajeron dos personas que estaban mudas y poseídas. Y los espíritus malvados fueron sacados y los mudos hablaron. Y la gente estaba sorprendida y dijo, “Nada como esto ha sido nunca visto en Israel, muy poderosa ha de ser esta nueva enseñanza con relación al poder del espíritu que permite ejecutar tales milagros.”

Pero los Fariseos dijeron, “Él saca a los espíritus malvados por medio de su jefe, y se burla de nuestro Señor.”

Sin embargo entre ellos mismos decían, “¿Quién es Emmanuel que posee una mayor sabiduría y conocimiento que nosotros? Sus enseñanzas son más poderosas y más acertadas que las nuestras. Eso nos pone en riesgo, nosotros debemos tratar de atraparlo para que él pueda morir.” Emmanuel continuó en los alrededores en todas las ciudades y villas y predicó en las sinagogas el secreto de La Creación y las Leyes de la naturaleza, para que el espíritu lograse la omnipotencia. Él predicó respecto al reino espiritual del hombre y él curó a todos los enfermos y achacosos.


MÁS TRABAJADORES PARA LA COSECHA


Cuando él vio a la gente, tuvo gran misericordia de ellos porque ellos estaban deshidratados y dispersos como un rebaño de ovejas sin pastor. Lo lleno una tristeza muy grande y les dijo a sus discípulos, “La cosecha es grande pero hay sólo unos pocos trabajadores para recogerla. Busquen y pidan en su espíritu para que más trabajadores sean encontrados para la cosecha.”

Y sucedió que ellos encontraron trabajadores para la cosecha, quienes se reunieron alrededor de su Emmanuel y sus discípulos.

******************

Cerremos esta porción, Dharma, porque tu cuerpo esta muy cansado para seguir. Yo me retiro con mis bendiciones e invocación y pongo mi sello sobre estas porciones para que ellos no comprendan mal y estén parados en la verdad desde aquí.

YO SOY EL QUE SOY, YO SOY ESU JESUS EMMANUEL SANANDA