miércoles, 27 de diciembre de 2006

EL COLEGIO MUNDIAL GENIOCRATA Y EL CONSEJO DE CREATIVOS..!!!!!!!

GENIOCRACIA Y COLEGIALIDAD.

Cuando se habla de genios, siempre hay quien insiste en el espantajo del genio loco que quiere convertirse en dueño del mundo o hacer estallar al planeta, intentando así hacer pasar a la inteligencia por una enfermedad peligrosa. Pero esto es imposible bajo un régimen geniocrático, régimen que prevé que el mundo sea gobernado no por un solo hombre, sino por un colegio que agrupe a varios centenares de genios.

La colegialidad impide que las decisiones sean tomadas por un solo hombre, como desgraciadamente sucede en la actualidad bajo los regímenes presidenciales, ya sea para otorgar el derecho de gracia o ¡para desencadenar una guerra nuclear!

Actualmente, en los países de régimen supuestamente democrático, un solo cerebro que no tiene nada de genial puede decidir sobre la vida de un hombre, y lo que es más grave, sobre la de millones de inocentes, e incluso sobre la destrucción de toda la Humanidad ¡Una prueba más de la estupidez de la democracia salvaje!

En estos aspectos, los regímenes presidenciales a los que han conducido las democracias salvajes, paradójicamente se están acercando cada vez más a los regímenes monárquicos prerrepublicanos que supuestamente han reemplazado. Esto casi podría decirse así, ya que no hay justificación alguna para que el Presidente de la República decida que una condena no debe ejecutarse o que se desencadene una guerra atómica "porque le apetece"...

Con la Geniocracia, gracias a la colegialidad, nada de esto puede suceder. Con ella, podría existir un presidente del Colegio de Genios del Gobierno Mundial del Ecuador, pero este no podría tomar ninguna decisión por sí sólo. Como máximo, podría presidir las reuniones del Colegio y anunciar los resultados de las votaciones. Este cargo sería sobre todo honorífico y le permitiría representar al gobierno en actos oficiales (inauguraciones, etc.).

También sería deseable que las votaciones del Colegio de Genios del Gobierno Mundial del Ecuador tuvieran lugar después de que los miembros de las diferente opiniones o colores políticos hubieran expresado su opinión, no oralmente -a fin de no influir a los electores "palanca" sin ningún valor filosófico o fundamental-, sino por escrito, pudiendo leer cada genio la opinión de quienes deseen emitirla juzgando en base al contenido y no a la forma.

Quizá también sería deseable que fuera preservado el anonimato total de las observaciones que aclarasen los diferentes aspectos de los problemas estudiados, a fin de evitar que la toma de posiciones se realice en función de su procedencia - según se trate de políticos responsables de izquierdas o derechas-, y a fin de que cada genio juzgue verdaderamente "en conciencia" las decisiones a tomar y el sentido de su voto.

Gracias a las computadoras, la votación propiamente dicha podrá ser efectuada a través de un teclado electrónico que haga posible el secreto absoluto, evitándose así el fenómeno de "contagio" que se desarrolla cuando se vota a mano alzada. Tal vez, los miembros de este colegio de genios podrían incluso sentarse en cabinas electorales para no ser influidos en sus decisiones por las reacciones de sus vecinos.

Es evidente que todas estas medidas deben ser estudiadas por los interesados: los mismos genios, que seguramente encontrarán otras maneras de mejorar el sistema.

Es importante señalar vigorosamente que no sólo encontramos genios entre los científicos. Cuando pronunciamos la palabra "genio", la mayoría piensa en el "genio loco que quiere hacer saltar todo por los aires", olvidando que hay genios entre los filósofos, los pintores, los poetas, los músicos y los campesinos. En el seno del colegio del Gobierno Mundial Geniócrata del Ecuador, no sólo habrá científicos, sino también filósofos, pintores, poetas, músicos y campesinos.

Hacer una síntesis entre los científicos y los literatos, entre las ciencias físicas y ciencias humanas, entre la ciencia y la conciencia, esto es el objetivo de la GENIOCRACIA.

Muchos de los problemas de nuestra época se deben al desarrollo fulgurante de la ciencia frente al estancamiento de la conciencia. Si bien la ciencia se ha vulgarizado relativamente, la conciencia continúa siendo privativa de algunos pensadores y filósofos, y no ha conocido la misma difusión en todas las poblaciones. Esto hace que estas últimas utilicen la ciencia del futuro con una conciencia del pasado remoto. La geniocracia va a tratar de conducir a los hombres a un nivel de conciencia que al menos sea igual a su nivel científico.

Ésta es la maravillosa conclusión a la que llegó Gordon Rattray Taylor en su fantástica obra "La Revolución Biológica", cuando escribió: "Hay que leer todos los libros de los sabios", y esto después de haber analizado todas los

prodigios que la ciencia está realizando actualmente o realizará en el futuro.

Acceso al Colegio Mundial Geniócrata

Colegio Mundial Geniócrata

Elección de un genio representante de la región

Voto

Colegio Regional Geniócrata (12 sectores = 12 genios)

Elección de un genio representante del sector

Voto

Electores del Sector (21 sectores por región)

Elegibles del sector (genios)

Acceso al Consejo de Creativos

Consejo Mundial de Creativos

Elección del representante de creativos de la región

Voto

Consejo Regional de Creativos

Elección de 12 creativos

Voto

Colegio Regional Geniócrata

Creativos de la región

(revelados por sus creaciones)

COMPOSICIÓN DE UN GOBIERNO MUNDIAL GENIÓCRATA

Un Gobierno Mundial Geniócrata debe estar compuesto, como ya vimos anteriormente, por personas de inteligencia superior, pero esta inteligencia, analizada mediante exámenes, debe ser una inteligencia práctica, metódica y de síntesis.

No obstante, hay un tipo de genios que quizás no sean revelados por estos exámenes: los genios creativos.

Sin embargo, esta categoría presenta un enorme interés para el progreso de la Humanidad. Por tanto, es conveniente hacer posible que a este tipo de genios se le permita contribuir al gobierno del mundo.

Los creativos, cualquiera que fuera la especialidad en la que hubieran destacado (ciencias, artes, filosofía, etc.), serían propuestos por los genios de su región, y el colegio mundial de los genios elegiría, a su vez, un consejo de creativos formado por todos los creativos propuestos y en función de la importancia de sus trabajos, descubrimientos o creaciones.

Este Consejo no tendría poder de decisión, pero podría imaginar soluciones a los problemas que se planteen o sugerir soluciones que pudieran mejorar la suerte de la Humanidad. A continuación, estas soluciones o proyectos de creación, serían sometidos al Colegio de Genios, que decidiría democráticamente la puesta en marcha de aquellos proyectos que les parecieran más interesantes.